domingo, 20 de noviembre de 2011

Figura paterna.

La vida te da las lecciones que le da la gana, en el peor momento.
Aquí estoy, escribiendo por primera vez mis sentimientos de este mismo momento, sin pensar en las palabras que utilizar, ni en la letra en la que quedará plasmado este texto, simplemente para desahogarme.
Hoy he perdido el Norte, el Sud y todos los putos puntos cardinales. 
Digamos que he estado ante el peligro, y que realmente nose si he ganado o e perdido.
He perdido por el simple hecho de ignorar lo que podía suceder, de olvidarme de como se comporta cierto tipo de personas, con cierto carácter, he olvidado el pasado que me ha hecho tener esta actualidad, aquel pasado que cobra vida día a día, y que como me digo a mí misma: a las personas con las que en algún momento has tenido un vínculo, ya sea familiar, amoroso o de amistad, no se les olvida, solo que con el tiempo vas aprendiendo de ellos, de sus errores, de los momentos que habéis vivido, y de los que habríais vivido si no fuera por esa cosa que nos separó, y es ahí cuando aprendes que debes convivir con ello.
El error que cometo constantemente es decirme a mí misma que he olvidado a una persona como tal, más que nada porque el simple hecho de nombrarle en mi pensamiento al decir que lo he olvidado, me hace tenerlo presente, y con más fuerza de lo normal. El cabrón se hace de notar en mi cabeza.
Por otra parte he ganado, he ganado porque se que yo he hecho lo que en esa situación debía hacer. Algún día cuando crea en mí misma me daré cuenta de que esta situación me ha aportado muchas cosas. Aunque sigo esperando ese día, por ahora lo bueno es que mi retención de líquidos es nula, o por lo menos eso comentan mis ojos. He aprendido valores, tan simples como que la familia no se elige, y que por ello no puedes saber por donde van a salir los tiros. Además he aprendido que la sangre pesa, que aunque sabes que no valen la pena, estas ahí, no para todo, pero tampoco para nada. 

Día a día ignoro la gente de la que dependo realmente, y la importancia que le doy a muchas personas que en realidad no me aportan nada, por lo menos nada bueno. Sé que dentro de lo que cabe me está tocando madurar antes que algunas de las personas que me rodean. Es por eso que a veces me siento desplazada, e incómoda. Que mis errores me matan por dentro, y que no veo mis aciertos, soy incapaz de ver la parte positiva de mis actos, e incapaz de ver mi parte positiva. 
Por otra parte soy incapaz de encontrar las palabras adecuadas para un tema del que tanto tengo que decir, así que digamos..: Esto, es todo por hoy.